Hay encuentros que son inexplicables. Recuerdo en una ocasión que me encontraba sentado en una banca de una plaza cerca del centro de Querétaro. Primero, me había sentado ahí porque estaba cansado de tanto caminar cargando con la cámara. Me gusta sentarme en las plazas y observar a la gente porque creo que es un ejercicio de creatividad muy interesante. No creo que pasaran más de 5 minutos cuando quise levantarme y seguir caminando, pero mi hermano que me venia acompañando llego y se sentó a un lado de mí. Tuve la sensación de que debía quedarme ahí con el. Instantáneamente comenzó a tocar un grupo de jazz que se encontraba justo frente a nosotros. Acto seguido, me apresure a cambiar el lente a la cámara para enfocar mejor a los músicos y cuando me acerco al visor veo que de el otro lado una mujer me estaba viendo a mi. No diré que era bonita pero si que tenia una mirada de interés. De pronto recuerdo que esto es muy usual, a mucha gente le preocupa estar cerca de un extraño que trae una cámara colgando, ciertamente creo que piensan en la invasión de su privacidad y me he acostumbrado a eso. Incluso una ves por error subí las escaleras de un edificio publico para tener una mejor visión de un parque que quería fotografiar y al llegar me encuentro con una pareja de policías que se molestaron muchísimo al verme ahí con la cámara, francamente a mi no me interesaban ellos pero el asunto era que literalmente eran una pareja de policías y pensaron que yo era un periodista que buscaba sorprenderlos. Al final no ocurrió nada afortunadamente.
En este caso, sin embargo, me intrigo un poco que la mujer no hiciera nada mas que solo mirarme, debo admitir que fue incomodo. Ante esto, y como yo tiendo mucho a sonreír, la mire he intente sonreír amablemente pero ella sin titubear volteo su mirada en otra dirección. Fue muy molesto porque su gesto me hizo pensar que estaba enojada conmigo, de ahí que mi conciencia empezó a trabajar a velocidades insospechadas hasta concluir que ella estaba en un error por juzgarme así nadamas. Imagina todo lo que construyo mi mente tan solo por una mirada. Yo deseaba volver a tener ese contacto visual para decirle que no era una mala persona, que solo quería una fotografía, pero la gente que pasaba caminando de una lado a otro no lo permitió. Pasaron unos minutos, mi hermano hizo un par de comentarios sobre la música a los que no le puse mucha atención. De pronto el camino vuelve a quedar libre y ahí estaba de nuevo su mirada, pero esta vez ya era enfadosa y denotaba aburrimiento. Eso me molesto aun mas pero aun así no me resistía a su mirada, estaba apunto de entrar en pánico si no es porque ella se levanto de su silla y se alejo. Suspire y estaba agotado. Aparentemente el encuentro había terminado y yo no había logrado obtener nada, ni siquiera una fotografía.
Para relajarme un poco comienzo a hablar con mi hermano sobre la música, que tocaban muy bien, que en nuestra ciudad hace mucha falta este tipo de cosas en fin, la verdad es que no podía evitar intentar buscarla. Al cabo de unos minutos me resigno, me recargo sobre la banca, me vuelvo a relajar, y escucho la conversación de una mujer detrás de nosotros que hablaba sobre un libro. Le dice a su interlocutor; “que tal que algún día sueñas sobre algo que vas a vivir en unos años?”. Que creativo, pienso yo. Y entonces ella dice: “¿porque a mi me acaba de suceder, fue como un recuerdo”. Fue sorprendente, ella hablaba de una especie de ¿deja vu a la inversa? Es decir, no solo un sueño sino un recuerdo. No hace falta explicar quien era la mujer que se encontraba detrás de mi. Cuando voltee y la vi, de nuevo se alejo. Yo no quise intervenir porque hubiera sido estúpido, se que en el recuerdo que soñó así debió suceder, por eso había desviado su mirada la primera ves, porque así lo había soñado, así lo recordaba.
Entonces, así quedó, fue como muy real pero al mismo tiempo me hizo dudar sobre quien realmente había soñado ese encuentro tan misterioso. ¿Cómo era posible que una persona soñara sobre algo que no conocía? Pero de igual manera era ilógico que si era yo quien soñaba, ¿como había estructurado tan bien una realidad que ni siquiera conocía? Mucho muy inusual.
Ha pasado un año desde ese encuentro, ahora imagina; anoche tuve un sueño de un recuerdo sobre un evento que aun no sucede; si lo piensas bien te darás cuenta que esto supera con mucho una ilusión o un deseo, incluso uno de esos sueños que soñare dentro de un tiempo. Me pregunto si en este caso sucederá, lo digo porque se que seria interesante que así pasara; porque veo que últimamente mi voluntad no crece en función de lo que pienso sino de lo que siento cuando pienso. Puede que eso sea una especie de maldición pero aun así creo que es por eso que la medida de ese valor se mantiene en el fondo de un recuerdo que aun no existe, y que espera suceder algún día aunque por el momento solo veo cuando cierro mis ojos. Por eso me desperté a las 5 de la mañana de hoy y ya no pude volver a dormir. Creo, que no se puede calcular el momento en el que se den este tipo de encuentros, pero uno de esos sueños sobre recuerdos inexistentes me hablo de una mujer libre, muy libre. Y entonces ya no se que pensar…
domingo, 28 de febrero de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
De psicologos a Politologos
Ayer me fui a tomar un café con mi amiga la filosofa. Explico rápidamente como la conocí: en un curso en la universidad, me inscribí al que creí sería el más sencillo de los cursos (de hecho más bien creo que era el único que quedaba pero prefiero decirlo así). Primer día de clases, ella levanta su mano, después su cuerpo, y dice: Me llamo Daniela (mas o menos como yo) y luego dice: estudio filosofía (mas o menos como yo). Interesante. Así que como pude, conseguí hablarle y decirle que quería tener una amiga filosofa. Así con la simpleza y sinceridad con la que se lo dije es ahora nuestra amistad: sencilla, sincera.
Platicaba un poco disperso con ella de temas un tanto clásicos, y luego sin chispar me pregunta: ¿Por qué la psicología no funciona tan bien en México como en otros países? Y yo, nuevamente como idiota, suspiro… cuando suspiro recuerdo, como en esta ocasión, recordé los primeros escritos de Freud que leí. Derrepente me imaginaba que se podía sentar en cualquier plaza y gozar viendo a todos los potenciales pacientes que tendrá. Y mi amiga tiene razón: aquí esto no sucede.
Entonces, me salió decirle lo que probablemente use de ahora en adelante como una máxima: “en México, la psicología funciona similar a la política” -¿Cómo es eso?- Me pregunta Daniela, y yo le digo: “para elevar la calidad de los políticos, es necesario elevar la calidad de sus clientes”
Desgloso:
1.- La calidad de los psicólogos actualmente es muy reducida, pero no es observable a simple vista, o talves el problema no es que no sea observable, sino que no es interpretable; porque la sociedad no lo sabe, por lo tanto no les exige.
2.- Los políticos en nuestro país ven a la sociedad como sus clientes de ventas por televisión. Una vez que mi voto llega y ellos me mandan el producto, nunca es como lo vemos anunciado.
Así, concluyo que: dejemos de comprar por televisión (literalmente) y por favor: exijan calidad con calidad; abro un paréntesis (siempre he pensado que el nivel cultural del ex presidente Fox no es más que la mejor representación del mexicano promedio (conste que no usé la palabra ignorancia) así que no se quejen tanto)
Aunque me duela, y les duela, nuestra cultura es la incultura.
Platicaba un poco disperso con ella de temas un tanto clásicos, y luego sin chispar me pregunta: ¿Por qué la psicología no funciona tan bien en México como en otros países? Y yo, nuevamente como idiota, suspiro… cuando suspiro recuerdo, como en esta ocasión, recordé los primeros escritos de Freud que leí. Derrepente me imaginaba que se podía sentar en cualquier plaza y gozar viendo a todos los potenciales pacientes que tendrá. Y mi amiga tiene razón: aquí esto no sucede.
Entonces, me salió decirle lo que probablemente use de ahora en adelante como una máxima: “en México, la psicología funciona similar a la política” -¿Cómo es eso?- Me pregunta Daniela, y yo le digo: “para elevar la calidad de los políticos, es necesario elevar la calidad de sus clientes”
Desgloso:
1.- La calidad de los psicólogos actualmente es muy reducida, pero no es observable a simple vista, o talves el problema no es que no sea observable, sino que no es interpretable; porque la sociedad no lo sabe, por lo tanto no les exige.
2.- Los políticos en nuestro país ven a la sociedad como sus clientes de ventas por televisión. Una vez que mi voto llega y ellos me mandan el producto, nunca es como lo vemos anunciado.
Así, concluyo que: dejemos de comprar por televisión (literalmente) y por favor: exijan calidad con calidad; abro un paréntesis (siempre he pensado que el nivel cultural del ex presidente Fox no es más que la mejor representación del mexicano promedio (conste que no usé la palabra ignorancia) así que no se quejen tanto)
Aunque me duela, y les duela, nuestra cultura es la incultura.
martes, 13 de octubre de 2009
Creo que...
ENTRE DESEOS Y REALIDADES yo prefiero pensar que uno no llega y se topa con ciertas personas así nada más sin ningún motivo. Tampoco se puede hablar de coincidencias, no. Se podría pensar en el azar, pero dentro del azar la gente piensa en destino, y yo no entiendo de destinos. Un día, cuento, me encuentro ahí, y tu ahí. Aparentas un sueño y sin embargo, te vuelves. Entonces ya no es azar, ya no es coincidencia. Te transformas en realidad. Hoy deseo. Pero como en el psicoanálisis de hoy, el deseo se vuelve un sueño. No es uno de esos sueños con imaginación consiente, no, te conviertes en un sueño con vida propia, uno de los que no se pueden manejar, de los que no se pueden controlar. Se compone de música, de metáforas incomprensibles, te compones de una forma irresistible cada vez más real, pero siempre tan irreal.
Uno supone entonces, que debo abrir los ojos. Pero siguiendo las instrucciones de mi lógica, y con razón, no puedo dejar de soñar.
Entre mi deseo y la realidad se encuentra solo un sueño; puede ser una dosis de media noche, con su respectiva luna llena postrando luz azul y fría sobre mi ventana que filtra cada vez más blanca la noche. Sí, yo se que ya podría despertar, olvidarme de ti, pero sé también, que ese deseo me hace soñar. Y yo, no estoy seguro de querer llegar a la realidad.
Si pudiera te haría reír todos los días. Y yo soy feliz así. Pero a final de cuentas solo tú sabrás porque te ríes.
Uno supone entonces, que debo abrir los ojos. Pero siguiendo las instrucciones de mi lógica, y con razón, no puedo dejar de soñar.
Entre mi deseo y la realidad se encuentra solo un sueño; puede ser una dosis de media noche, con su respectiva luna llena postrando luz azul y fría sobre mi ventana que filtra cada vez más blanca la noche. Sí, yo se que ya podría despertar, olvidarme de ti, pero sé también, que ese deseo me hace soñar. Y yo, no estoy seguro de querer llegar a la realidad.
Si pudiera te haría reír todos los días. Y yo soy feliz así. Pero a final de cuentas solo tú sabrás porque te ríes.
viernes, 26 de diciembre de 2008
motivo
Cuando decidi estudiar psicologia estaba convencido de que las desiciones que uno toma tienen motivos ocultos dentro de cada uno de nosotros casi inexplicables por nuestra conciencia. Uno de los motivos (no tan oculto) que me llevo a estudiar psicologia fue la idea bohemia de querer cambiar el mundo. "Me encantaria cambiar este puto mundo" frase de la ya antes citada pelicula "Noviembre" considerada por mi como una de las peliculas mas influyentes en mi persona de los ultimos años. Ahora unos años mas maduro en mi idea de psicologo me doy cuenta que el frustrado pensamiento bohemio intelectual no es para nada cierto, pero a la ves es verdad que siempre parecera asi. Suerte para mi el darme cuenta de esto y quitarme de la lista de snobistas arrogantes humanistas, artistas y demas y estar del lado de los que piensan que con cambiarme a mi es ya una ganancia. Como mi formacion no solo por mis años de estudiante en odontologia sino en mi escuela de psicologia con gran influencia en las ciencias y la investigacion debo decir que me encuentro frente al precipicio que creo todos los esutudiosos de las ciencias sociales se encuentran alguna ves. Creer fielmente en los lineamientos de la investigacion cientifica o introducirme al misticismo de los pseudocientificos.
Hace un tiempo que tenia la inquietud de conseguir esta pelicula llamada "el topo" de Jodorowsky, y que porfin pude ver hace unos dias despues de meses de conexion a internet para que se bajara completamente. Debo decir que una ves que la vi no me dejo para nada perplejo, ni pensativo, ni emocionado, aunque tampoco desepcionado. Claro esta que despues de haber leido bastante sobre Jodo, sobre su ideologia, incluso sobre el simbolismo de sus peliculas particularmente esta, es probable que mis espectativas hayan estado manipuladas, ademas, hoy en dia es facil encontrar peliculas con impactos sociales y emocionales mucho mayores que esta. Vease casi cualquier pelicula de Lynch. En fin, menciono todo esto porque parte de mi confusion ideologica que tengo hoy en dia es debido a mi inclusion en las teorias "psicomagas" de Jodorowsky y muchos otros autores relacionados entre si y relacionados tambien con la psicologia y el arte.
Como ya lo mencione antes mi formacion cientifica me mantiene dentro de la linea de la psicologia de la conducta, pisando en algunos momentos terrenos de psicoanalisis, y aceptando de bastante buena manera aquellas teorias que no se alejen de la metodologia que permite llamar ciencia a la psicologia. Es asi que mantengo una estrecha relacion entre el conductismo y el psicoanalisis por medio del concepto de "motivo".
El año pasado asisti a un congreso de Psicologia y Arte que tenia como primer objetivo confrontar las teorias de aquellos psicologos que creen que el arte como motivo de cura puede ser utilizado en la ciencia y aquellos que, como artistas que son, no aceptan el uso de el arte como terapia. Es dificil concluir algo relevante de esto en pocas lineas.
Solo se, que prefiero no saberlo e intentar conocerlo.
Hace un tiempo que tenia la inquietud de conseguir esta pelicula llamada "el topo" de Jodorowsky, y que porfin pude ver hace unos dias despues de meses de conexion a internet para que se bajara completamente. Debo decir que una ves que la vi no me dejo para nada perplejo, ni pensativo, ni emocionado, aunque tampoco desepcionado. Claro esta que despues de haber leido bastante sobre Jodo, sobre su ideologia, incluso sobre el simbolismo de sus peliculas particularmente esta, es probable que mis espectativas hayan estado manipuladas, ademas, hoy en dia es facil encontrar peliculas con impactos sociales y emocionales mucho mayores que esta. Vease casi cualquier pelicula de Lynch. En fin, menciono todo esto porque parte de mi confusion ideologica que tengo hoy en dia es debido a mi inclusion en las teorias "psicomagas" de Jodorowsky y muchos otros autores relacionados entre si y relacionados tambien con la psicologia y el arte.
Como ya lo mencione antes mi formacion cientifica me mantiene dentro de la linea de la psicologia de la conducta, pisando en algunos momentos terrenos de psicoanalisis, y aceptando de bastante buena manera aquellas teorias que no se alejen de la metodologia que permite llamar ciencia a la psicologia. Es asi que mantengo una estrecha relacion entre el conductismo y el psicoanalisis por medio del concepto de "motivo".
El año pasado asisti a un congreso de Psicologia y Arte que tenia como primer objetivo confrontar las teorias de aquellos psicologos que creen que el arte como motivo de cura puede ser utilizado en la ciencia y aquellos que, como artistas que son, no aceptan el uso de el arte como terapia. Es dificil concluir algo relevante de esto en pocas lineas.
Solo se, que prefiero no saberlo e intentar conocerlo.
jueves, 21 de agosto de 2008
Viaje al centro... comercial
No, no soy Julio Verne, soy el mismo antipatico aburrido que escribe cada y nunca en este blog pocas veces leído. No, no viaje al centro de la tierra porque aunque tengo mucha imaginacion seria incapaz de faltarle el respeto de esa manera a J Verne. Solo me alcanza para ir a un centro comercial. Efectivamente, el fin de semana pasado, (no no no, tampoco fue el verano pasado, no es otra tonta película de terror) me tope con la repentina necesidad de ir al centro comercial a comprarle comida a la Chinchilla. La chinchilla para los que no sepan es una especie de roedor que viene de Perú, (la primera ves que vi una pensé que era un cúyo con problemas hormonales) pequeña, gorda pero ágil, salta como canguro en el pasto pero corre como conejo en el cemento (falta probar su habilidad en la arcilla) y con bastante mal humor. Solo existe un lugar donde comprar su alimento y para llegar a el tenia que cruzar la peligrosa trinchera social que hay en el centro comercial y que se vuelve mas peligrosa los viernes por la tarde cuando un montón de chiquillos decadentes (porque solo cuentan con una década de experiencia en vida) se pasean por los pasillos vestidos para parecer adolescentes de 18 años (quienes curiosamente a su ves se visten como si tuvieran 10 años, (yo ya pase por eso)) y exhibiéndose tal como si fueran pavorreales en celo, solo que en lugar de sacar las plumas, sacan los celulares, ipods, y no se que mas makintochescos aparatos para presumir (si es envidia porque mi celular es tan viejo que parece teléfono publico, (anteriormente el tamaño si importaba, ahora “entre mas chiquito mejor”)), y todo esto se convierte en un problema para mi y mi ego tan anticuado y antisocial que me vuelve loco en este tipo de ambientes tan autodestructivos pero placenteros para sus pacientes. Así es que me vi en la penosa necesidad de pedir ayuda a Sofía una amiga, para que fuera mi acompañante durante pretendido viaje.
Así fue que logramos pasar los obstáculos que la pubertad ociaba en colocarnos hasta llegar a la tienda donde compre el alimento para la chinchilla, y sin mas por hacer quise salir corriendo del lugar como si una milicia me siguiera para arrebatarme la vida (aunque en este caso arrebatan la inocencia de un pobre chico común) pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta que la querida Sofi había sido absorbida por el materialismo inherente de los centros comerciales, por un momento pensé en dejarla pues se que quizás no tenia salvación, y recordé que durante un curso de primeros auxilios nos habían explicado que hay casos en los que conviene mas no dar tu vida por otra y evitar el riesgo de morir los dos, y fue en ese instante en que ella me volteo a ver desde la tienda a la que había entrado, sostenía unos zapatos y me sonreía. En ese momento me supuse frágil por no dejarla, y al ver su sonrisa de niña esperando una respuesta positiva fue que ocurrió la caída de mi ego estepario. Así es, se cayo mi armadura y me sentí desnudo en medio de un mundo tan atrayente que me fue imposible resistirme. Fue solo cuestión de segundos para recordar todos los momentos que había vivido del otro lado de la imagen que vivía en ese momento. Regrese hasta la tienda y mi amiga me pregunto si creía que los zapatos eran bonitos, (mi respuesta fue la universalmente probada y aceptada “mover la cabeza de forma aleatoria intentando confundir a la mujer” y si la situación se torna difícil decir “tendrías que ponértelos para verlos mejor” así muestras interés pero no das una respuesta concreta, lo que te dará algo de tiempo para que mientras se los pone uno puede retirarse de la zona de peligro hasta que ella sola se convenza de si son o no son bonitos los zapatos), el problema en este caso es que Sofi siendo tan esteparia como yo o quizás mas es muy complicado que funcionen este tipo de trucos, pero ella los entiende y acepta que no debió preguntarme algo tan personal como la decisión de comprar unos zapatos. Me salí de la tienda para darle espacio a ella y me acomode en unos sillones que colocaron supongo yo, para esperar a las mujeres mientras se deciden que comprar, porque solo había señores sentados ahí.
Me relaje un poco después de acostumbrarme al lugar, el murmullo de los niños, las risas melosas de los novios que se pasean sin sentido, los celulares sonando con la canción de moda, y se fue integrando cada uno de los sonidos que concurren el ambiente de un centro comercial. Me di cuenta que todo se prestaba para una sátira, era como vivir en una comedia con mucho sarcasmo, y me veía a mi mismo caminando por los pasillos viendo la ropa, gastando en cualquier producto, como alguna ves sabia que lo había hecho, que había formado parte de esa obra, que incluso lo hago cuando salgo de viaje y me convierto en un turista que poco sabe sobre viajar. Poco a poco me fui sorprendiendo con los actores de dicha comedia, un grupo de 4 adolescentes caminaban mientras hablaban por celular los cuatro con quien supongo eran sus amigas o “ligues” igual de adolescentes e inocentes y que curiosamente se encontraban en el mismo centro comercial pero en otra zona. Los mas adinerados llegan en sus propios autos aunque sabemos que a su edad en otra época no los dejarían salir ni en bicicleta, otros no tan afortunados los llevan sus papas, al bajar del carro y ver que su mama se aleja cambia inmediatamente su rostro al de niño malo estilo “boyband”. Se sienta un chico a mi lado con celular en mano, mandaba un mensaje, y como yo poco tenia que hacer me dispuse a ver lo que escribía: -s toy speran2t, tvo n l kfe a ls 8 y me platks ok?-
¿What the fuck???? Ohh bendito soy yo de haber nacido antes de que se extinguiera el lenguaje escrito que utilizo y tanto me gusta, en donde uno se esfuerza por recordar en donde van los acentos, las comas, los signos de admiración, de interrogación, en lugar de esta maldita moda de escribir así, y que para mi solo representa la ahora si “decadente sociedad mediocre” en la que nos convertimos cada ves que pasamos a formar parte del ejercito de borregos peleando por un lugar en la extravagante zona dorada de la sociedad en donde importa mas tu capacidad de gastar y gastarte como ser humano desalmado.
Me levanto del sillón y recuerdo porque me molestan tanto esos lugares, recuerdo que muchas veces llegue a ir con la intención de ser un consumidor mas y termine consumido por el ambiente idiosincrásico de la sociedad moderna, idiotizado al darme cuenta de cómo “debería ser” si mi ego estepario no fuera tan cruel conmigo y me permitiera ser “libremente” como la moda me dice que debo ser. En ese momento Sofi con su sabiduría que le sale simplemente por el hecho de ser Sofi me toma de la mano para despertarme de la pesadilla en la que me encontraba y me dice –ya nos vamos- pero me lo dice de la manera mas alegre que lo pudo haber hecho, y convencida de que había sido buena idea el que le llamase para ir al centro comercial a pesar de saber que yo me había disgustado una ves mas por la habilidad que tiene mi mente de meterme en problemas tan entupidos como comunes para mi. En el transcurso me platicaba sobre sus zapatos nuevos, no eran los que me había enseñado al principio pues no tenían de su talla, pero quien la atendió le mostró otro modelo que término por gustarle más. Su vos tan suave que parece mi alterego enseñándome a ser una mejor persona me pidió detenernos en el café y como me es costumbre al sentirme como cachorro regañado por portarme mal acepte quedarme. Me obligo a contarle todo lo que había pensado mientras estaba sentado en el sillón esperándola y en cuestión de minutos estábamos envueltos en una platica en la que ella me fue guiando hasta darme cuenta que fue algo tan gracioso que debía escribirlo.
A partir de ese día no evito ir a los centros comerciales, al contrario he vuelto a los días en los que frecuentaba ir pero siempre por una buena razón. En cuanto al café, en verdad es muy bueno, siempre creí que como todo ahí, era pura publicidad.
Así fue que logramos pasar los obstáculos que la pubertad ociaba en colocarnos hasta llegar a la tienda donde compre el alimento para la chinchilla, y sin mas por hacer quise salir corriendo del lugar como si una milicia me siguiera para arrebatarme la vida (aunque en este caso arrebatan la inocencia de un pobre chico común) pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta que la querida Sofi había sido absorbida por el materialismo inherente de los centros comerciales, por un momento pensé en dejarla pues se que quizás no tenia salvación, y recordé que durante un curso de primeros auxilios nos habían explicado que hay casos en los que conviene mas no dar tu vida por otra y evitar el riesgo de morir los dos, y fue en ese instante en que ella me volteo a ver desde la tienda a la que había entrado, sostenía unos zapatos y me sonreía. En ese momento me supuse frágil por no dejarla, y al ver su sonrisa de niña esperando una respuesta positiva fue que ocurrió la caída de mi ego estepario. Así es, se cayo mi armadura y me sentí desnudo en medio de un mundo tan atrayente que me fue imposible resistirme. Fue solo cuestión de segundos para recordar todos los momentos que había vivido del otro lado de la imagen que vivía en ese momento. Regrese hasta la tienda y mi amiga me pregunto si creía que los zapatos eran bonitos, (mi respuesta fue la universalmente probada y aceptada “mover la cabeza de forma aleatoria intentando confundir a la mujer” y si la situación se torna difícil decir “tendrías que ponértelos para verlos mejor” así muestras interés pero no das una respuesta concreta, lo que te dará algo de tiempo para que mientras se los pone uno puede retirarse de la zona de peligro hasta que ella sola se convenza de si son o no son bonitos los zapatos), el problema en este caso es que Sofi siendo tan esteparia como yo o quizás mas es muy complicado que funcionen este tipo de trucos, pero ella los entiende y acepta que no debió preguntarme algo tan personal como la decisión de comprar unos zapatos. Me salí de la tienda para darle espacio a ella y me acomode en unos sillones que colocaron supongo yo, para esperar a las mujeres mientras se deciden que comprar, porque solo había señores sentados ahí.
Me relaje un poco después de acostumbrarme al lugar, el murmullo de los niños, las risas melosas de los novios que se pasean sin sentido, los celulares sonando con la canción de moda, y se fue integrando cada uno de los sonidos que concurren el ambiente de un centro comercial. Me di cuenta que todo se prestaba para una sátira, era como vivir en una comedia con mucho sarcasmo, y me veía a mi mismo caminando por los pasillos viendo la ropa, gastando en cualquier producto, como alguna ves sabia que lo había hecho, que había formado parte de esa obra, que incluso lo hago cuando salgo de viaje y me convierto en un turista que poco sabe sobre viajar. Poco a poco me fui sorprendiendo con los actores de dicha comedia, un grupo de 4 adolescentes caminaban mientras hablaban por celular los cuatro con quien supongo eran sus amigas o “ligues” igual de adolescentes e inocentes y que curiosamente se encontraban en el mismo centro comercial pero en otra zona. Los mas adinerados llegan en sus propios autos aunque sabemos que a su edad en otra época no los dejarían salir ni en bicicleta, otros no tan afortunados los llevan sus papas, al bajar del carro y ver que su mama se aleja cambia inmediatamente su rostro al de niño malo estilo “boyband”. Se sienta un chico a mi lado con celular en mano, mandaba un mensaje, y como yo poco tenia que hacer me dispuse a ver lo que escribía: -s toy speran2t, tvo n l kfe a ls 8 y me platks ok?-
¿What the fuck???? Ohh bendito soy yo de haber nacido antes de que se extinguiera el lenguaje escrito que utilizo y tanto me gusta, en donde uno se esfuerza por recordar en donde van los acentos, las comas, los signos de admiración, de interrogación, en lugar de esta maldita moda de escribir así, y que para mi solo representa la ahora si “decadente sociedad mediocre” en la que nos convertimos cada ves que pasamos a formar parte del ejercito de borregos peleando por un lugar en la extravagante zona dorada de la sociedad en donde importa mas tu capacidad de gastar y gastarte como ser humano desalmado.
Me levanto del sillón y recuerdo porque me molestan tanto esos lugares, recuerdo que muchas veces llegue a ir con la intención de ser un consumidor mas y termine consumido por el ambiente idiosincrásico de la sociedad moderna, idiotizado al darme cuenta de cómo “debería ser” si mi ego estepario no fuera tan cruel conmigo y me permitiera ser “libremente” como la moda me dice que debo ser. En ese momento Sofi con su sabiduría que le sale simplemente por el hecho de ser Sofi me toma de la mano para despertarme de la pesadilla en la que me encontraba y me dice –ya nos vamos- pero me lo dice de la manera mas alegre que lo pudo haber hecho, y convencida de que había sido buena idea el que le llamase para ir al centro comercial a pesar de saber que yo me había disgustado una ves mas por la habilidad que tiene mi mente de meterme en problemas tan entupidos como comunes para mi. En el transcurso me platicaba sobre sus zapatos nuevos, no eran los que me había enseñado al principio pues no tenían de su talla, pero quien la atendió le mostró otro modelo que término por gustarle más. Su vos tan suave que parece mi alterego enseñándome a ser una mejor persona me pidió detenernos en el café y como me es costumbre al sentirme como cachorro regañado por portarme mal acepte quedarme. Me obligo a contarle todo lo que había pensado mientras estaba sentado en el sillón esperándola y en cuestión de minutos estábamos envueltos en una platica en la que ella me fue guiando hasta darme cuenta que fue algo tan gracioso que debía escribirlo.
A partir de ese día no evito ir a los centros comerciales, al contrario he vuelto a los días en los que frecuentaba ir pero siempre por una buena razón. En cuanto al café, en verdad es muy bueno, siempre creí que como todo ahí, era pura publicidad.
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