Cuando decidi estudiar psicologia estaba convencido de que las desiciones que uno toma tienen motivos ocultos dentro de cada uno de nosotros casi inexplicables por nuestra conciencia. Uno de los motivos (no tan oculto) que me llevo a estudiar psicologia fue la idea bohemia de querer cambiar el mundo. "Me encantaria cambiar este puto mundo" frase de la ya antes citada pelicula "Noviembre" considerada por mi como una de las peliculas mas influyentes en mi persona de los ultimos años. Ahora unos años mas maduro en mi idea de psicologo me doy cuenta que el frustrado pensamiento bohemio intelectual no es para nada cierto, pero a la ves es verdad que siempre parecera asi. Suerte para mi el darme cuenta de esto y quitarme de la lista de snobistas arrogantes humanistas, artistas y demas y estar del lado de los que piensan que con cambiarme a mi es ya una ganancia. Como mi formacion no solo por mis años de estudiante en odontologia sino en mi escuela de psicologia con gran influencia en las ciencias y la investigacion debo decir que me encuentro frente al precipicio que creo todos los esutudiosos de las ciencias sociales se encuentran alguna ves. Creer fielmente en los lineamientos de la investigacion cientifica o introducirme al misticismo de los pseudocientificos.
Hace un tiempo que tenia la inquietud de conseguir esta pelicula llamada "el topo" de Jodorowsky, y que porfin pude ver hace unos dias despues de meses de conexion a internet para que se bajara completamente. Debo decir que una ves que la vi no me dejo para nada perplejo, ni pensativo, ni emocionado, aunque tampoco desepcionado. Claro esta que despues de haber leido bastante sobre Jodo, sobre su ideologia, incluso sobre el simbolismo de sus peliculas particularmente esta, es probable que mis espectativas hayan estado manipuladas, ademas, hoy en dia es facil encontrar peliculas con impactos sociales y emocionales mucho mayores que esta. Vease casi cualquier pelicula de Lynch. En fin, menciono todo esto porque parte de mi confusion ideologica que tengo hoy en dia es debido a mi inclusion en las teorias "psicomagas" de Jodorowsky y muchos otros autores relacionados entre si y relacionados tambien con la psicologia y el arte.
Como ya lo mencione antes mi formacion cientifica me mantiene dentro de la linea de la psicologia de la conducta, pisando en algunos momentos terrenos de psicoanalisis, y aceptando de bastante buena manera aquellas teorias que no se alejen de la metodologia que permite llamar ciencia a la psicologia. Es asi que mantengo una estrecha relacion entre el conductismo y el psicoanalisis por medio del concepto de "motivo".
El año pasado asisti a un congreso de Psicologia y Arte que tenia como primer objetivo confrontar las teorias de aquellos psicologos que creen que el arte como motivo de cura puede ser utilizado en la ciencia y aquellos que, como artistas que son, no aceptan el uso de el arte como terapia. Es dificil concluir algo relevante de esto en pocas lineas.
Solo se, que prefiero no saberlo e intentar conocerlo.
viernes, 26 de diciembre de 2008
jueves, 21 de agosto de 2008
Viaje al centro... comercial
No, no soy Julio Verne, soy el mismo antipatico aburrido que escribe cada y nunca en este blog pocas veces leído. No, no viaje al centro de la tierra porque aunque tengo mucha imaginacion seria incapaz de faltarle el respeto de esa manera a J Verne. Solo me alcanza para ir a un centro comercial. Efectivamente, el fin de semana pasado, (no no no, tampoco fue el verano pasado, no es otra tonta película de terror) me tope con la repentina necesidad de ir al centro comercial a comprarle comida a la Chinchilla. La chinchilla para los que no sepan es una especie de roedor que viene de Perú, (la primera ves que vi una pensé que era un cúyo con problemas hormonales) pequeña, gorda pero ágil, salta como canguro en el pasto pero corre como conejo en el cemento (falta probar su habilidad en la arcilla) y con bastante mal humor. Solo existe un lugar donde comprar su alimento y para llegar a el tenia que cruzar la peligrosa trinchera social que hay en el centro comercial y que se vuelve mas peligrosa los viernes por la tarde cuando un montón de chiquillos decadentes (porque solo cuentan con una década de experiencia en vida) se pasean por los pasillos vestidos para parecer adolescentes de 18 años (quienes curiosamente a su ves se visten como si tuvieran 10 años, (yo ya pase por eso)) y exhibiéndose tal como si fueran pavorreales en celo, solo que en lugar de sacar las plumas, sacan los celulares, ipods, y no se que mas makintochescos aparatos para presumir (si es envidia porque mi celular es tan viejo que parece teléfono publico, (anteriormente el tamaño si importaba, ahora “entre mas chiquito mejor”)), y todo esto se convierte en un problema para mi y mi ego tan anticuado y antisocial que me vuelve loco en este tipo de ambientes tan autodestructivos pero placenteros para sus pacientes. Así es que me vi en la penosa necesidad de pedir ayuda a Sofía una amiga, para que fuera mi acompañante durante pretendido viaje.
Así fue que logramos pasar los obstáculos que la pubertad ociaba en colocarnos hasta llegar a la tienda donde compre el alimento para la chinchilla, y sin mas por hacer quise salir corriendo del lugar como si una milicia me siguiera para arrebatarme la vida (aunque en este caso arrebatan la inocencia de un pobre chico común) pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta que la querida Sofi había sido absorbida por el materialismo inherente de los centros comerciales, por un momento pensé en dejarla pues se que quizás no tenia salvación, y recordé que durante un curso de primeros auxilios nos habían explicado que hay casos en los que conviene mas no dar tu vida por otra y evitar el riesgo de morir los dos, y fue en ese instante en que ella me volteo a ver desde la tienda a la que había entrado, sostenía unos zapatos y me sonreía. En ese momento me supuse frágil por no dejarla, y al ver su sonrisa de niña esperando una respuesta positiva fue que ocurrió la caída de mi ego estepario. Así es, se cayo mi armadura y me sentí desnudo en medio de un mundo tan atrayente que me fue imposible resistirme. Fue solo cuestión de segundos para recordar todos los momentos que había vivido del otro lado de la imagen que vivía en ese momento. Regrese hasta la tienda y mi amiga me pregunto si creía que los zapatos eran bonitos, (mi respuesta fue la universalmente probada y aceptada “mover la cabeza de forma aleatoria intentando confundir a la mujer” y si la situación se torna difícil decir “tendrías que ponértelos para verlos mejor” así muestras interés pero no das una respuesta concreta, lo que te dará algo de tiempo para que mientras se los pone uno puede retirarse de la zona de peligro hasta que ella sola se convenza de si son o no son bonitos los zapatos), el problema en este caso es que Sofi siendo tan esteparia como yo o quizás mas es muy complicado que funcionen este tipo de trucos, pero ella los entiende y acepta que no debió preguntarme algo tan personal como la decisión de comprar unos zapatos. Me salí de la tienda para darle espacio a ella y me acomode en unos sillones que colocaron supongo yo, para esperar a las mujeres mientras se deciden que comprar, porque solo había señores sentados ahí.
Me relaje un poco después de acostumbrarme al lugar, el murmullo de los niños, las risas melosas de los novios que se pasean sin sentido, los celulares sonando con la canción de moda, y se fue integrando cada uno de los sonidos que concurren el ambiente de un centro comercial. Me di cuenta que todo se prestaba para una sátira, era como vivir en una comedia con mucho sarcasmo, y me veía a mi mismo caminando por los pasillos viendo la ropa, gastando en cualquier producto, como alguna ves sabia que lo había hecho, que había formado parte de esa obra, que incluso lo hago cuando salgo de viaje y me convierto en un turista que poco sabe sobre viajar. Poco a poco me fui sorprendiendo con los actores de dicha comedia, un grupo de 4 adolescentes caminaban mientras hablaban por celular los cuatro con quien supongo eran sus amigas o “ligues” igual de adolescentes e inocentes y que curiosamente se encontraban en el mismo centro comercial pero en otra zona. Los mas adinerados llegan en sus propios autos aunque sabemos que a su edad en otra época no los dejarían salir ni en bicicleta, otros no tan afortunados los llevan sus papas, al bajar del carro y ver que su mama se aleja cambia inmediatamente su rostro al de niño malo estilo “boyband”. Se sienta un chico a mi lado con celular en mano, mandaba un mensaje, y como yo poco tenia que hacer me dispuse a ver lo que escribía: -s toy speran2t, tvo n l kfe a ls 8 y me platks ok?-
¿What the fuck???? Ohh bendito soy yo de haber nacido antes de que se extinguiera el lenguaje escrito que utilizo y tanto me gusta, en donde uno se esfuerza por recordar en donde van los acentos, las comas, los signos de admiración, de interrogación, en lugar de esta maldita moda de escribir así, y que para mi solo representa la ahora si “decadente sociedad mediocre” en la que nos convertimos cada ves que pasamos a formar parte del ejercito de borregos peleando por un lugar en la extravagante zona dorada de la sociedad en donde importa mas tu capacidad de gastar y gastarte como ser humano desalmado.
Me levanto del sillón y recuerdo porque me molestan tanto esos lugares, recuerdo que muchas veces llegue a ir con la intención de ser un consumidor mas y termine consumido por el ambiente idiosincrásico de la sociedad moderna, idiotizado al darme cuenta de cómo “debería ser” si mi ego estepario no fuera tan cruel conmigo y me permitiera ser “libremente” como la moda me dice que debo ser. En ese momento Sofi con su sabiduría que le sale simplemente por el hecho de ser Sofi me toma de la mano para despertarme de la pesadilla en la que me encontraba y me dice –ya nos vamos- pero me lo dice de la manera mas alegre que lo pudo haber hecho, y convencida de que había sido buena idea el que le llamase para ir al centro comercial a pesar de saber que yo me había disgustado una ves mas por la habilidad que tiene mi mente de meterme en problemas tan entupidos como comunes para mi. En el transcurso me platicaba sobre sus zapatos nuevos, no eran los que me había enseñado al principio pues no tenían de su talla, pero quien la atendió le mostró otro modelo que término por gustarle más. Su vos tan suave que parece mi alterego enseñándome a ser una mejor persona me pidió detenernos en el café y como me es costumbre al sentirme como cachorro regañado por portarme mal acepte quedarme. Me obligo a contarle todo lo que había pensado mientras estaba sentado en el sillón esperándola y en cuestión de minutos estábamos envueltos en una platica en la que ella me fue guiando hasta darme cuenta que fue algo tan gracioso que debía escribirlo.
A partir de ese día no evito ir a los centros comerciales, al contrario he vuelto a los días en los que frecuentaba ir pero siempre por una buena razón. En cuanto al café, en verdad es muy bueno, siempre creí que como todo ahí, era pura publicidad.
Así fue que logramos pasar los obstáculos que la pubertad ociaba en colocarnos hasta llegar a la tienda donde compre el alimento para la chinchilla, y sin mas por hacer quise salir corriendo del lugar como si una milicia me siguiera para arrebatarme la vida (aunque en este caso arrebatan la inocencia de un pobre chico común) pero cual fue mi sorpresa al darme cuenta que la querida Sofi había sido absorbida por el materialismo inherente de los centros comerciales, por un momento pensé en dejarla pues se que quizás no tenia salvación, y recordé que durante un curso de primeros auxilios nos habían explicado que hay casos en los que conviene mas no dar tu vida por otra y evitar el riesgo de morir los dos, y fue en ese instante en que ella me volteo a ver desde la tienda a la que había entrado, sostenía unos zapatos y me sonreía. En ese momento me supuse frágil por no dejarla, y al ver su sonrisa de niña esperando una respuesta positiva fue que ocurrió la caída de mi ego estepario. Así es, se cayo mi armadura y me sentí desnudo en medio de un mundo tan atrayente que me fue imposible resistirme. Fue solo cuestión de segundos para recordar todos los momentos que había vivido del otro lado de la imagen que vivía en ese momento. Regrese hasta la tienda y mi amiga me pregunto si creía que los zapatos eran bonitos, (mi respuesta fue la universalmente probada y aceptada “mover la cabeza de forma aleatoria intentando confundir a la mujer” y si la situación se torna difícil decir “tendrías que ponértelos para verlos mejor” así muestras interés pero no das una respuesta concreta, lo que te dará algo de tiempo para que mientras se los pone uno puede retirarse de la zona de peligro hasta que ella sola se convenza de si son o no son bonitos los zapatos), el problema en este caso es que Sofi siendo tan esteparia como yo o quizás mas es muy complicado que funcionen este tipo de trucos, pero ella los entiende y acepta que no debió preguntarme algo tan personal como la decisión de comprar unos zapatos. Me salí de la tienda para darle espacio a ella y me acomode en unos sillones que colocaron supongo yo, para esperar a las mujeres mientras se deciden que comprar, porque solo había señores sentados ahí.
Me relaje un poco después de acostumbrarme al lugar, el murmullo de los niños, las risas melosas de los novios que se pasean sin sentido, los celulares sonando con la canción de moda, y se fue integrando cada uno de los sonidos que concurren el ambiente de un centro comercial. Me di cuenta que todo se prestaba para una sátira, era como vivir en una comedia con mucho sarcasmo, y me veía a mi mismo caminando por los pasillos viendo la ropa, gastando en cualquier producto, como alguna ves sabia que lo había hecho, que había formado parte de esa obra, que incluso lo hago cuando salgo de viaje y me convierto en un turista que poco sabe sobre viajar. Poco a poco me fui sorprendiendo con los actores de dicha comedia, un grupo de 4 adolescentes caminaban mientras hablaban por celular los cuatro con quien supongo eran sus amigas o “ligues” igual de adolescentes e inocentes y que curiosamente se encontraban en el mismo centro comercial pero en otra zona. Los mas adinerados llegan en sus propios autos aunque sabemos que a su edad en otra época no los dejarían salir ni en bicicleta, otros no tan afortunados los llevan sus papas, al bajar del carro y ver que su mama se aleja cambia inmediatamente su rostro al de niño malo estilo “boyband”. Se sienta un chico a mi lado con celular en mano, mandaba un mensaje, y como yo poco tenia que hacer me dispuse a ver lo que escribía: -s toy speran2t, tvo n l kfe a ls 8 y me platks ok?-
¿What the fuck???? Ohh bendito soy yo de haber nacido antes de que se extinguiera el lenguaje escrito que utilizo y tanto me gusta, en donde uno se esfuerza por recordar en donde van los acentos, las comas, los signos de admiración, de interrogación, en lugar de esta maldita moda de escribir así, y que para mi solo representa la ahora si “decadente sociedad mediocre” en la que nos convertimos cada ves que pasamos a formar parte del ejercito de borregos peleando por un lugar en la extravagante zona dorada de la sociedad en donde importa mas tu capacidad de gastar y gastarte como ser humano desalmado.
Me levanto del sillón y recuerdo porque me molestan tanto esos lugares, recuerdo que muchas veces llegue a ir con la intención de ser un consumidor mas y termine consumido por el ambiente idiosincrásico de la sociedad moderna, idiotizado al darme cuenta de cómo “debería ser” si mi ego estepario no fuera tan cruel conmigo y me permitiera ser “libremente” como la moda me dice que debo ser. En ese momento Sofi con su sabiduría que le sale simplemente por el hecho de ser Sofi me toma de la mano para despertarme de la pesadilla en la que me encontraba y me dice –ya nos vamos- pero me lo dice de la manera mas alegre que lo pudo haber hecho, y convencida de que había sido buena idea el que le llamase para ir al centro comercial a pesar de saber que yo me había disgustado una ves mas por la habilidad que tiene mi mente de meterme en problemas tan entupidos como comunes para mi. En el transcurso me platicaba sobre sus zapatos nuevos, no eran los que me había enseñado al principio pues no tenían de su talla, pero quien la atendió le mostró otro modelo que término por gustarle más. Su vos tan suave que parece mi alterego enseñándome a ser una mejor persona me pidió detenernos en el café y como me es costumbre al sentirme como cachorro regañado por portarme mal acepte quedarme. Me obligo a contarle todo lo que había pensado mientras estaba sentado en el sillón esperándola y en cuestión de minutos estábamos envueltos en una platica en la que ella me fue guiando hasta darme cuenta que fue algo tan gracioso que debía escribirlo.
A partir de ese día no evito ir a los centros comerciales, al contrario he vuelto a los días en los que frecuentaba ir pero siempre por una buena razón. En cuanto al café, en verdad es muy bueno, siempre creí que como todo ahí, era pura publicidad.
viernes, 15 de agosto de 2008
HDR photo edition from RAW
Para ver en mejor calidad hay que ir a http://www.youtube.com/watch?v=mJOjd6Q9kaI# y click en la opcion "watch in high quiality"
lunes, 28 de julio de 2008
Coloreando


La fotografia original pertenece a la propia modelo quien muy amablemente me presto la fotografia para editarla. Tiene muy buena calidad, la suficiente para el retoque que le he hecho. En realidad fue bastante sencillo, lo primero es colocar un filtro y elegimos un color mas o menos favorable para la piel, una ves colocado sobre esa misma capa insertamos una mascara de capa la cual tendra fondo blanco. Elegimos la brocha en la paleta de herramientas y con el color negro pintamos sobre la mascara de capa. Las partes que pintemos de negro regresaran a su color original (en este caso blancoy negro) Pintamos sobre los ojos, sobre el cabello y todo al rededor para que solo quede el color del filtro en la piel del rostro. Se hace exactamente lo mismo para los labios pero con un filtro del color un poco mas rosado o rojo si asi se desea y en los ojos igual. Si los tonos no tienen tanta presencia se puede duplicar la capa y el color tomara mas fuerza.
lunes, 21 de julio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)